Responsabilidad social: un compromiso ineludible

El futuro de nuestra sociedad viene marcado por la manera como influimos en nuestro entorno, tanto a nivel individual como grupal. Históricamente, a medida que ha ido aumentando la industrialización y, en general, la manera como interactuamos y modificamos el entorno, ha ido creciendo la responsabilidad social: una corriente de pensamiento enfocada a mantener una relación saludable con el mundo que nos rodea.

Cuando hablamos de responsabilidad social no nos referimos únicamente al cuidado del medio ambiente, que también es muy importante teniendo en cuenta las noticias que continuamente nos llegan sobre el cambio climático y la modificación de flora y fauna. Nos referimos a un ámbito de actuación mucho más amplio que consiste en contribuir a crear una sociedad más justa, ayudando a nuestro entorno más inmediato.

En términos de empresa (y también de instituciones) esto pasa por un conjunto de objetivos de desarrollo sostenible (ODS), que van desde reducir las desigualdades con políticas de contratación y trato justo a los empleados, a contribuir a hacer económicamente más fuerte nuestra área de influencia.

Una manera que nos ayuda a establecer estrategias saludables es pensar en nuestros grupos de interés, es decir, en el conjunto de partes afectadas por nuestra actividad empresarial, y que pueden ir desde nuestros propios clientes, a nuestros colaboradores, proveedores, trabajadores, a las instituciones o al propio territorio (entre otros). Hay que buscar, dentro de cada grupo de interés, cómo tiene que ser nuestra relación con él para mantener una manera de hacer honesta y respetuosa, y para tejer alianzas de proximidad.

La sociedad pide empresas socialmente responsables, que sean conscientes, estén comprometidas y cuiden su entorno. Un posicionamiento que cada vez más deja de ser un valor añadido de diferenciación para convertirse en condición sine qua non, ante la necesidad de contribuir a la sostenibilidad.

Los consumidores nos valoran cada vez más ya no solo por aquello que les aportamos individualmente, sino por aquello que aportamos a la sociedad. Por otro lado, la historia nos recordará por nuestro legado; mejor que dejemos una buena huella.

 
DanielResponsabilidad social: un compromiso ineludible

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