¿Puede un negocio sobrevivir así?

Sin comprador no hay negocio. Así suelo empezar las formaciones que imparto sobre los consumidores / compradores. Quizás sorprende la afirmación, por su obviedad, pero creedme: todavía hay empresarios (pequeños y grandes) que plantean su estrategia de empresa sin tener en cuenta quién es quien les comprará.

Asesoría contable, fiscal, comunicación vía redes sociales, técnicas de venta, … Todo muy importante, sin duda, pero no se me ocurre nada más importante en un negocio que pensar en aquel al que van dirigidos los productos o servicios que ofrece la empresa. Si miramos a nuestro alrededor y nos fijamos en todas las persianas de comercios que vemos bajadas (por poner un ejemplo bien visible) encontraremos razones muy diversas que explican por qué no han funcionado nunca o por qué han dejado de hacerlo. Pero casi todas tienen un elemento común: la falta de conocimiento sobre el cliente.

He visto muchas situaciones diferentes: negocios que se abren en zonas donde no hay o por donde no pasan clientes potenciales, negocios que no tienen en cuenta los hábitos de compra o de consumo de sus clientes, negocios que no ofrecen un servicio suficientemente diferenciador respecto a la competencia, negocios con productos que no atraen ya sea por calidad, por precio o por visibilidad, … Y muchas otras situaciones que también explico en mis cursos.

Entendiendo que cada negocio es diferente y que se requiere de un análisis detallado de cada caso, hay una serie de variables que son fundamentales para optimizar la estrategia de empresa. Para hacerlo más gráfico, pondré como ejemplo un local para hacer yoga:

– Conocimiento del entorno en un sentido amplio: demográfico, social, económico, político, las tendencias del mercado, la competencia, …

Cuantificación de los clientes potenciales: cuánta gente está interesada en hacer yoga en el área de influencia? Y cuántos estarían dispuestos a practicarlo en nuestro local?

– Conocimiento del perfil sociodemográfico del cliente potencial: cuantos hombres, y cuántas mujeres? De qué edad? ¿Qué medios de comunicación local siguen (escuchan la radio? ¿Qué emisora ​​?, ¿Qué diarios ?, ¿Qué redes sociales? …)

– Conocimiento de sus hábitos: mejor por la tarde? Vienen directamente del trabajo? Quizás poniendo armarios para dejar la ropa facilitamos que vengan …

– Conocimiento de sus necesidades: cuantos quieren hacer yoga para estar en forma? Y para relajarse? Y como ejercicio pre-post parto? …

Para responder a algunas de estas preguntas es necesario hacer un estudio de mercado a medida. Pero para otros, sólo tenemos que saber consultar internet y saber recoger de manera constante la información que tenemos alrededor. No dejemos de hacerlo; la línea que separa que un negocio funcione o no es muy delgada, y muchas veces cuando las cosas se tuercen y queremos reaccionar ya es demasiado tarde.

 
Daniel¿Puede un negocio sobrevivir así?

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