Moda y tendencias de consumo: hay que estar al día

En cuestiones de moda, las grandes marcas y diseñadores se afanan por intentar influir, cada temporada, sobre los colores y tipos de ropa que se llevarán. Otra cosa es el vestuario que finalmente acabamos comprando los usuarios, a pesar de que evidentemente hay un claro efecto entre lo que algunos proponen y los otros asumimos. Las grandes tiendas marcan tendencias y si su ropa es de un determinado estilo, nos vemos abocados a seguirlo. Con muchas reservas, eso sí, porque afortunadamente hay variedad de tiendas y de estilos.

En gran consumo la influencia de las grandes empresas es más sibilina, y más a medio/largo plazo. La manera como internet, las redes sociales o las nuevas tecnologías han ido influyendo en la forma de comprar y de relacionarse con las marcas no se ha gestado de un día por otro. Son estos unos cambios sólidos en los hábitos de los consumidores, no una mera moda de temporada y de hecho podemos decir que estamos viviendo un momento histórico en cuanto a cambio de paradigma, en el que estamos pasando de una era analógica a una plenamente digital. A pesar de que es un tsunami que hace tiempo que se ve venir, ha habido y todavía hay a empresas que se van quedando por el camino, al no encontrar la manera de adaptarse en los nuevos tiempos.

Pero hay otras tendencias que se dan a nivel más micro. Que no se ven venir con tanta claridad y que incluso pueden tener un recorrido más local, en línea con la idiosincrasia del propio municipio o del propio barrio. Estas son también tendencias importantes, y requieren de una mayor flexibilidad por parte de las empresas para adaptarse.

En cuestiones de moda y tendencias quien llega primero está mejor posicionado. Y para llegar primero tenemos que considerar dos momentos clave:

  • el primero consiste en darse cuenta a tiempo de cuáles son las tendencias de compra o consumo de los clientes;
  • el segundo, en saber adaptarse a estas tendencias, ofreciendo un servicio que se adecúe y a la vez se diferencie de la competencia.

El uno sin el otro no llegan en ninguna parte: si se conoce pero no hay adaptación no sirve de nada; y si se tiene capacidad de adaptarse pero no se sabe cuál es la dirección correcta, el resultado es todo un juego de azar.

 
DanielModa y tendencias de consumo: hay que estar al día

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