Los cimientos de la empresa: conocimiento del mercado

A la hora de construir un edificio, no concebimos que no haya un estudio previo sobre cuál es el tipo de suelo donde radicarán los cimientos, o qué peso tendrán que soportar. De hecho los arquitectos tienen que desarrollar informes muy exhaustivos sobre todo tipo de aspectos que pueden influir en la estabilidad del edificio, como pueden ser la climatología (si tienen que soportar fuertes vientos, si acostumbra a llover, a nevar, si hará frío o calor,…), los movimientos sísmicos de la zona o por dónde pasa el agua cuando llueve. Todo esto, con un claro objetivo: que el edificio disponga de una estructura sólida, que no caiga.

Construir una empresa también es un proceso a llevar a cabo desde los cimientos, y si queremos que tenga una base sólida, también tenemos que tener unos conocimientos básicos del entorno en el que se desarrollará. Estos conocimientos nos resultarán, además, fundamentales para después decidir nuestra estrategia de empresa, es decir, nuestro posicionamiento.

¿Podríamos creer que empresas punteras como Google, Volkswagen, Nespresso, Bayer,… no tengan un conocimiento constante de los cambios y las tendencias de la sociedad en general y de los consumidores en particular? Cómo si no podrían mantenerse al frente de sus sectores, lanzando nuevos productos al mercado y adecuando sus servicios a las necesidades de los consumidores?

Hay quien piensa que este tipo de conocimientos son solo para empresas grandes. Todo es una cuestión de perspectiva, y de decidir qué es importante para nuestro negocio. Consideramos una inversión reformar nuestro local, comprar máquinas, sillas, pintar, cambiar el suelo… En cambio, no siempre prestamos suficiente atención a cuál es el lugar más adecuado para montar un negocio, si en nuestro radio de influencia habrá suficientes compradores potenciales interesados en lo que nosotros ofrecemos, si nuestros productos o servicios se adecúan a sus necesidades o si están dispuestos a pagar lo que nosotros pedimos.

Es importante conocer todo aquello que puede influir en que nuestra empresa tenga o no tenga el éxito esperado. No hablamos de invertir en bienes materiales, sino en información, pero no por eso deja de ser una inversión, que como tal, nos tiene que proporcionar un retorno económico. No se trata solo de que nuestra empresa no caiga, sino de saber cómo hacerla crecer.

 
DanielLos cimientos de la empresa: conocimiento del mercado

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *